La tragedia de tener moto

La tragedia de tener moto

Libardo Gómez Sánchez, Neiva, enero 19 de 2017

El kit de arrastre debió reemplazarse por presentar fallas, pocos días atrás le había hecho el cambio de aceite y nueva batería pues la que traía se averió, el vehículo ahora sometido a un intenso trajín reclamaba con mayor frecuencia reparaciones y ajustes, se cumplían seis meses desde cuando le tocó acudir al mototaxismo para obtener ingresos porque luego de varias quincenas desempleado, la crisis de la industria petrolera lo envió a la calle, no encontró otra alternativa, las cuentas no dan espera y mantener una familia exige atender el arriendo, el mercado, el pago de los servicios públicos, la atención en salud  y la educación de los hijos, esto sin contar transporte que resuelve con la moto y otros gastos ordinarios en la vida sencilla de un hogar estrato tres; en la tarde tiene programado acercarse a la secretaria de tránsito para pagar una multa que le pusieron el día anterior porque al llevar a sus dos niñas al colegio atravesó una zona en la que se prohíbe parrillero y espera firmar el formato que prueba la asistencia al curso de normas de transito que ya no dan, porque el video que presentaban de tanto usarse se daño y con el certificado se reduce el monto de la sanción en el cincuenta por ciento;  él como muchos otros motociclistas es víctima de las municipalidades que diseñan medidas para limitar su uso: pico y placa, día sin moto, prohibición de parrillero, zonas sin motocicleta, normas que reducen su uso hasta en más de quince días en el mes; pero el mayor énfasis de las autoridades se hace en la disposición de retenes para cazar cualquier infracción  y aplicar multas a los atribulados conductores; decisiones políticas conectadas con intereses económicos son el origen de un pésimo servicio público de transporte que incentiva el empleo de la motocicleta como solución de transporte pues aventaja a otros: consumo de combustible reducido, versátil, movilidad por cualquier trocha, mantenimiento y repuestos accesibles; millones acuden a comprarlas a pesar de que la ley se ensaña con los conductores de los velocípedos, se parece a lo que le ocurre a los bandidos de cuello blanco, por ejemplo al exministro de defensa de los falsos positivos que castigaron con la Presidencia de la República o al Ministro de Hacienda que ha estado en la Junta Directiva de la desfalcada Reficar y como escarmiento lo pusieron a manejar las finanzas de la Nación.

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